Desde la segunda mitad del siglo XIX, los americanos se dieron cuenta que en la región cercana a lo que hoy es el Valle Imperial y Mexicali se reunían cuatro circunstancias únicas en el mundo para la actividad agrícola: agua en cantidades ilimitadas proporcionada por el río Colorado; cientos de miles de hectáreas de tierras planas y fértiles en las que se podría aplicar el riego; la fuente del agua situada a una altura sobre el nivel del mar superior al de esas tierras, a las que podía llegar por gravedad; y elevadas temperaturas que favorecían la mayor parte de los cultivos.
El único problema para los norteamericanos era que por razones topográficas, el agua no se podría conducir directamente del Colorado al Valle Imperial, y tendrían que usar el cauce del río Álamo, en territorio mexicano, como un canal natural.

Mapa de 1905 de J. B. Lippincott delineado en color azul.
Se ha incorporado una línea roja que señala el canal Todo-Americano, con el cual los norteamericanos dejaron de usar el río Álamo del lado mexicano para llevar el agua al Valle Imperial.
- Mexicali.
- Caléxico.
- Valle Imperial, altura -67 pies (Zona irrigada).
- Nivel del mar.
- Río Álamo.
- Línea fronteriza.
- Canal Imperial.
- Río Colorado.
- Vía Ferroc. “Southern Pacific”.
- Río Nuevo.
- Yuma.
- Valle de Mexicali.
- Depresión Salton, menos 1287 pies.
- Canal Todo-Americano.
Fue en 1898 cuando la “Sociedad de Irrigación y Terrenos de la Baja California” y la “California Development Company” gestionaron ante el gobierno de México la autorización con el fin de aprovechar el cauce del río Álamo para que, acondicionado debidamente, se usara como canal que transportara el agua del Colorado en un volumen de 248 metros cúbicos por segundo, con la obligación de que se repartiera por igual entre las dos naciones. Aunque el gobierno mexicano contestó favorablemente hasta 1904, las obras se iniciaron desde 1900. Hubo serios contratiempos que pospusieron el riego en forma regular, como las inundaciones de 1905 y 1906, y demandas contra las compañías por los usuarios del agua en ambos lados de la frontera, pero ya para 1907 el sistema funcionó con normalidad1.

Antigua fotografía del río Álamo, que llevaba las aguas del río Colorado por territorio mexicano hasta conducirlas finalmente al Mar de “Salton”, en el Valle Imperial de los Estados Unidos.
En 1911 ya se había iniciado la construcción de canales y obras contra las inundaciones causadas por el río Colorado. El canal “Solfatara” y su prolongación el canal “Cerro Prieto” permitieron el riego de tierras mexicanas y ayudaron a la conducción de agua al Valle Imperial, y el canal “Delta”, hoy llamado “Reforma”, permitió el riego al sur del Valle de Mexicali. Las obras del sistema de riego fueron de una dimensión nunca vista en la región, y aun en todo el país, así como su costo, y con los años, la extensión de los canales de irrigación en el Valle de Mexicali llegó a alcanzar 2 500 Km..
A consecuencia de lo señalado, las fuentes de trabajo que se abrieron atrajeron a muchos colonos que en enramadas, casitas de cachanilla2, adobes y tiendas de campaña empezaron a formar un caserío que con el tiempo se convertiría en la ciudad de Mexicali. Sin embargo, casi todos los colonos que intentaron convertirse con el tiempo en productores agropecuarios chocaron con una cruel realidad: el Valle de Mexicali era uno más de los espacios de la península cedidos por el Gobierno de la República primero a Guillermo Andrade, y ya fuera por su conducto o directamente, a las compañías extranjeras para su colonización y consecuente explotación.
Lo dicho fue motivo para que desde 1913 surgieran movimientos de campesinos en contra de las compañías extranjeras como la “Colorado River Land Company” y sus subsidiarias, por el control absoluto que ejercían sobre tierras y aguas en el Valle de Mexicali y otras regiones del Distrito Norte de Baja California, cometiendo todo género de abusos y acciones discriminatorias en perjuicio de los mexicanos, y favoreciendo a grupos de extranjeros, sobre todo chinos e hindúes. La Colorado operaba arrendando las tierras de riego a diversas empresas y personas, lo cual la llevó a lograr dos de los objetivos que cualquier inversionista busca: un mínimo de riesgo y una ganancia segura.
Ya se ha mencionado que en uno de los primeros contactos que Esteban Cantú tuvo con vecinos del Valle de Mexicali, éstos le pidieron que los defendiera de los abusos y robos que en su contra ejercía la Colorado, lo cual hizo el entonces Mayor hasta donde le fue posible, y esto fue motivo para que el consorcio extranjero prácticamente iniciara acciones en contra de su vida que a punto estuvieron de lograr su propósito.
Por otra parte, hubo casos en que antiguos colonos residentes del Valle de Mexicali, pidieron al gobierno de Cantú que se les reconociera el derecho de posesión sobre predios que habían ocupado pacíficamente desde hacía muchos años, lo cual se resolvió a favor de los solicitantes al registrarse sus terrenos en el Registro Público de la Propiedad, como fue en 1918 la petición de don Santiago Castro que vivía en sus tierras desde 1898.

Cantú acostumbraba revisar en el campo el estado de los canales de riego. En la fotografía aparece el gobernante y algunos funcionarios del gobierno, en uno de los muchos canales del valle de Mexicali.
Algunas de las acciones inusitadamente enérgicas del gobierno de Cantú en contra de la poderosa corporación extranjera fueron: hacer efectivo el cobro de impuestos atrasados que los jefes políticos anteriores no habían ejercido; cuando fue necesario, ante la franca oposición a cubrir sus adeudos, el gobierno ordenó la incautación de bienes suficientes para cubrir el dinero pendiente que la compañía se negaba a pagar; se clausuró una entrada fronteriza clandestina que empleaban los empresarios norteamericanos para pasar insumos y bienes diversos necesarios para sus actividades agropecuarias, sin pagar los impuestos a que estaban obligados, además, por allí arriaban grandes cantidades de ganado ya fuera orejano3 o herrado, que los vaqueros del consorcio encontraban en sus dominios lo cual ya no fue posible; e impidió las acciones de guardias blancas de la compañía, que quemaban casas y robaban ganado a los rancheros del valle.
En 1916, Cantú mandó hacer un estudio detallado sobre el estado en que se encontraban las compañías de colonización extranjeras que habían recibido concesiones del Gobierno Federal, y comprobó que existía la base legal para proceder al embargo de algunas que no habían cumplido con los requisitos establecidos en el contrato celebrado. El 6 de diciembre de 1916, adelantándose al decreto del 17 de abril de 1917 promulgado por don Venustiano Carranza, declaró la nulidad de las concesiones de colonización de que disfrutaba la Compañía Inglesa y sus filiales en el área de Ensenada, y repartió las tierras entre los campesinos locales, aunque con el tiempo parte de esos terrenos nacionales fueron ocupados por otras compañías agrícolas extranjeras.
Las razones aducidas por Cantú para decretar la caducidad de los contratos con las compañías extranjeras fueron, entre otras:
…por falta de pago de contribuciones
…Porque han dejado de cumplir la parte esencial de esos contratos… y porque han cerrado las puertas a los agricultores mexicanos que quisieron establecerse dentro de sus enormes propiedades por el sencillo procedimiento de señalarles altísimas cuotas para la compra o arrendamiento de terrenos…4
Fue por ese tiempo cuando el gobierno del Distrito ayudó económicamente en San Ramón a la creación de la Colonia Guerrero con campesinos mexicanos, en donde se llegó a sembrar con éxito maíz y frijol5.

Canal de riego en Mexicali.
Dice Cantú en sus “Apuntes Históricos”:
… De estas tierras [no hablaba de la Col. Guerrero], se formaron treinta y tres colonias con dotación de cien hectáreas para cada colono. Previamente se nombraron grupos de topógrafos para el trazo de los caminos necesarios así como para formar las calles de las colonias y pequeños poblados. Cada colono recibía una comunicación del gobierno del Territorio, en la que se expresaba que aquel colono había tomado posesión de esa tierra de manera pacífica y sin que persona alguna le hubiere hecho ninguna reclamación… Se establecieron dos haciendas de remonta para la cría de caballos y acémilas, habiendo tenido muy buen éxito. Se enviaron a la Capital de la República en jaulas de Ferrocarril más de mil caballos que llenaban las condiciones de salud, color y alzada reglamentarios para el servicio del ejército…6
A estas incautaciones, hay que agregar las que hizo el gobierno de Cantú a particulares extranjeros cuando la mayor parte de éstos no podían sustentar la legalidad de la tierra que poseían o de alguna manera perjudicaban al pueblo. Un ejemplo de lo anterior es la expropiación de la manzana número cuatro en Mexicali, que se encontraba en terrenos que por derecho de vía se encontraban en poder del Ferrocarril Inter-California, ramal del San Diego-Yuma y éste a su vez del “Southern Pacific”. Con esa drástica acción, el gobierno de Cantú recobró para el pueblo un espacio que era indispensable para el mejor tránsito hacia la garita internacional. Aquí, sin embargo, lo que trasciende es la actitud de un gobernante al que ya no le eran indiferentes los abusos y prepotencia de los capitalistas extranjeros, y para valorar esa acción, debe pensarse si en la actualidad algún gobernador se atrevería a promover un acto semejante.
Para el gigantesco latifundio de la Colorado, la cantidad de tierras incautadas por el gobierno de Cantú no representó una pérdida significativa por su extensión, y por otra parte, el número de hectáreas por colono que se repartieron entre campesinos mexicanos era muy pequeño, lo que obligaba a muchos de los beneficiados a trabajar también como peones en otros sitios. Sin embargo, moralmente fue algo muy importante para el pueblo del Distrito y para los mismos inversionistas extranjeros, quienes por primera vez sintieron que su poder no era absoluto frente a un gobernante patriota, audaz y astuto.
Sobre lo mencionado en los párrafos anteriores, el maestro don Celso Aguirre Bernal dice al respecto:
…Esta conducta del Coronel Cantú es bastante para relevarlo de sus yerros, pues nunca antes ni después, con algunas excepciones, gobierno alguno se enfrentó al poderoso latifundio de la Colorado…7
Es necesario aclarar que los privilegios y arbitrariedades de los extranjeros, así como la estancia de las compañías en la Baja California no terminaron de la noche a la mañana con las acciones de Cantú. Pero lo importante es que el gobernante se atrevió a hacer efectiva la aplicación de la ley a las corporaciones norteamericanas, favoreciendo sobre todo a los rancheros locales, quienes empezaron a ver que ahora se tenía un gobierno que con hechos demostraba su posición abiertamente nacionalista. Aun los más severos críticos del gobernante admiten que las acciones narradas ayudaron a robustecer un clima de identidad nacional y de patriotismo entre la población del Distrito Norte, el cual se había iniciado cuando fue rechazada la intervención anarquista de las fuerzas de Ricardo Flores Magón en 1911.
En el cuadro que sigue se dan los datos sobre algunas de las tierras repartidas.
Distribución de tierras en el Distrito Norte de la Baja California entre 1916 y 19188
| COLONIA Y FECHA | EXTENSIÓN En Has. POR COLONIA | No. DE COLONOS | EXTENSIÓN POR COLONO | PRECIO DE VENTA POR Ha. EN PESOS |
|---|---|---|---|---|
| Herradura, 1916 | 240 | 24 | 10 | 100 |
| Abasolo | 129 | 12 | 10.75 | 100 |
| Sonora, 1916 | 685.2 | 63 | 10.84 | 30 |
| Zaragoza, 1919 | 196 | 49 | 4 a 8 | 30 |
| Benito Juárez, 1918 | 1 160 | 154 | 7.53 | No especificado |
| Castro, Rivera y Álamo Mocho | 4 682 | 468 | 10 | 100 |
| Total | 7 092 | 770 | 9.21 |
Se ha dicho que la cancelación de las concesiones de tierras a las compañías extranjeras dejó libres miles de hectáreas que fueron colonizadas por ciudadanos mexicanos, aunque también otros inversionistas extranjeros ocuparon por la vía legal vigente diversos lugares. Debe señalarse, sin embargo, que algunos vacíos de la ley permitieron, como ocurre actualmente, que algunos posesionarios mexicanos de terrenos nacionales se convirtieran en prestanombres, o por razones imprevistas buscaran y lograran el traspaso de sus tierras que en última instancia paraban en manos de extranjeros, pero aun así, los nuevos inversionistas extranjeros nunca tuvieron el poder ni cometieron los atropellos llevados a cabo por las compañías mencionadas anteriormente, a lo cual ayudaron las nuevas disposiciones de la Constitución de 1917. En 1919 se fundó en Mexicali la “Cámara Agrícola Nacional de Baja California” cuyo lema era “Paz, Progreso y Prosperidad”. Este organismo, que puede ser considerado como precursor de lo que años después sería la “Unión Agrícola Regional”, desempeñó un importante papel como promotor de la colonización agrícola de la región, así como organizador y aglutinante de esfuerzos y acciones encaminadas a buscar el progreso de los campesinos mexicanos
En el enorme municipio de Ensenada prácticamente se había extinguido la minería en gran escala, el comercio estaba estancado y el crecimiento de la población se había detenido. Sin embargo, la agricultura y la ganadería iniciaron un lento pero seguro crecimiento. La producción de trigo, frijol, maíz y uva, fueron destacándose en lugares como Valle de Guadalupe, en donde una colonia rusa de Molokanes9 producía desde 1905 importantes cantidades de trigo y otros granos, además del cultivo de la vid; en Santo Tomás adquirió importancia el cultivo de la vid y la producción de vino, del cual se llegaron a obtener de 20 a 80 000 litros por temporada.
Sobre las haciendas de remonta que por órdenes de Cantú se establecieron en el Distrito, hay antecedentes de que el número fue superior a las dos que menciona el gobernante en su libro. El establecimiento de estas empresas agrícolas y pecuarias se dio de la siguiente manera. En la época en que el Coronel Esteban Cantú inició su gobierno en el Distrito Norte de la Baja California, fue factor importante para el mantenimiento de la paz en la región el sostenimiento de una fuerza militar eficaz, y en ésta, la caballería era un elemento esencial. El transporte de hombres, armas y equipo debía hacerse a lomo de caballos y mulas, y estos animales requerían alimentos y crianza cuidadosa. La importación de pastura y forrajes de los Estados Unidos era un gasto fuerte que tenía que hacerse para mantener en buenas condiciones la caballada de la tropa, lo que causaba una importante erogación para el erario público. Fue debido a esto que el coronel resolvió el problema por medio de la creación en 1916 de las llamadas haciendas de remonta en diversos lugares del Distrito Norte, en las cuales se producían forrajes, se criaban animales, y se abrían tierras nuevas al cultivo.
El 11 de octubre de ese año se fijaron los objetivos que tendrían y que se enumeran enseguida: los propósitos básicos eran la producción de forrajes y pasturas diversas, así como la cría de ganado caballar y mular; y los secundarios, convertir las haciendas en centros de producción agropecuaria para beneficio no sólo del gobierno, sino también de los campesinos y trabajadores que laboraban en ellas, aunque en principio, se estableció que en cada hacienda el personal para su atención estaría formado por un sargento segundo, un cabo y siete de tropa10.
Las haciendas de remonta se establecieron en terrenos nacionales, aunque cuando menos en una se celebró un contrato de arrendamiento del Gobierno con la “Compañía Mexicana de Terrenos y Colonización”, para el aprovechamiento de 58.85 Has. de la compañía en la región del Cerro del Centinela. Ordinariamente tenían una superficie no menor de 500 hectáreas, que se destinaba en parte a la cría de los animales y el resto a la siembra y cultivo de pastos.
Para establecer las haciendas de remonta, los trabajos de desmonte, nivelación y barbecho, así como la canalización en caso necesario, comenzaron en el Valle de Mexicali en terrenos localizados a unos 20 Km. al suroeste de la ciudad, para marzo de 1917 pudieron abrirse al cultivo unas 50 Has. Destinadas a la siembra de maíz de pollo, y al año siguiente la cosecha alcanzó cerca de 200 toneladas.
Los excedentes en la producción de pasturas y granos que se llegaron a obtener hicieron posible proporcionar al campamento caminero de Laguna Salada los forrajes necesarios para las bestias que se usaban en la construcción del Camino Nacional, y después de satisfacerse la demanda local, llegaron a comercializarse sobre todo con compradores norteamericanos, como el señor Leo D. Coats, quien compró 83.569 toneladas de maíz de pollo por las que pagó $5 014.08 pesos oro nacional, equivalente a unos $2 500.00 dólares. Además, las utilidades permitieron al gobierno la compra de más equipo agrícola y caballada de buena raza.
El interesante experimento de las haciendas de remonta duró sólo cuatro años, debido a la salida de Cantú del gobierno del Distrito Norte en 1920, pero fueron un ejemplo más de la búsqueda constante que durante su administración se hizo para mejorar la economía regional a través de la creación en el campo de una infraestructura agropecuaria nacional. Además, se demostró que con aquellas unidades productivas se obtenían considerables ahorros al dejar de importar una buena cantidad de forrajes indispensables para el mantenimiento de la caballada; guardadas las debidas proporciones, era como si en este tiempo se dejara de importar gasolina para impulsar los vehículos que necesitara el gobierno, incluyendo los militares, en el cumplimiento de sus diversas obligaciones
Respecto al cultivo del algodón que se dio en tiempos del gobierno cantuista y que tanta fama daría al Valle de Mexicali, su incremento se muestra en los siguientes datos comparativos de diversos períodos, tomados de Agricultura y migración en el Valle de Mexicali, de la investigadora María Eugenia Anguiano Téllez11:
| Ciclo agrícola | Hectáreas sembradas | % de incremento en la siembra | Número de pacas | % de incremento en la cosecha |
|---|---|---|---|---|
| 1912-13 | 12 | 186 | 15 | 513 |
| 1913-14 | 4 400 | -4 | 3 700 | -8 |
| 1914-15 | 12 600 | 8 | 22 709 | 29 |
| 1915-16 | 12 000 | 78 | 20 851 | 20 |
| 1916-17 | 13 000 | 63 | 27 000 | 53 |
| 1917-18 | 23 200 | 5 | 32 556 | 8 |
| 1018-19 | 38 000 | 25 | 50 000 | 46 |
| 1919-20 | 40 000 | -32 | 54 000 | -37 |
| 1920-21 | 50 000 | 58 | 79 200 | 16 |
| 1921-22 | 34 000 | 11 | 49 813 | 49 |
| 1922-23 | 54 000 | -10 | 58 000 | -18 |
| 1923-24 | 60 000 | 86 478 | ||
| 1924-25 | 54 800 | 70 667 |
Los datos de la tabla muestran que los mayores incrementos de la superficie sembrada ocurrieron en los ciclos 1914-15, 1917-18 y 1918-19, lo que significa que en esos períodos, el número de las fuentes de trabajo que se derivaban de la siembra e industria del algodón fue elevado, lo que también impactó favorablemente la recaudación de impuestos por el Gobierno del Distrito

Tren de carros algodoneros en Mexicali. Nótese que la fuerza de tracción es proporcionada por las mulas.
La abundancia en la producción hizo que con la autorización del gobierno, los empresarios norteamericanos establecieran en Mexicali en 1915, 1917 y 1919, las primeras plantas despepitadoras12 del algodón en hueso que se producía en el valle, con lo cual se evitó que los productores locales siguieran llevando su algodón a las instalaciones de Caléxico, lo que se tradujo en una mayor derrama económica en el Distrito Norte por el empleo de muchos trabajadores en esa actividad. Con el tiempo, aprovechando la semilla del algodón, surgieron industrias derivadas como la jabonera y la de fertilizantes, entre otras.

Plantas de algodón en el Ejido Islas Agrarias, Valle de Mexicali
Lo mencionado en este capítulo muestra una innegable política nacionalista de Cantú en el aspecto agrario, y lo sitúa como el primer gobernante de lo que era el Distrito Norte de Baja California que entregó tierras a los campesinos mexicanos. Por otra parte, durante su gobierno se sembró el mayor número de hectáreas de algodón, y aunque las cifras demuestran las enormes ganancias sobre todo de la “Colorado River Land Company” que arrendaba casi toda esa superficie, tiene que admitirse que el progreso del consorcio estadounidense favoreció de varias formas el movimiento económico en la región.
Finalmente, se iniciaba el establecimiento de las bases sobre las que se asentaría una industria agropecuaria nacional en el Distrito Norte de Baja California, aunque aún faltaban años de lucha, y sería hasta el gobierno presidido por el General Lázaro Cárdenas cuando se haría un reparto general de las tierras a campesinos mexicanos, y los ejidos llenarían de verdor el Valle de Mexicali.
“Agricultura y migración en el Valle de Mexicali”, María Eugenia Anguiano; p. 39. El Colegio de la Frontera Norte, Tijuana, 1995. ↩︎
La cachanilla es una planta característica del Valle de Mexicali, y su nombre se usa popularmente como gentilicio por mexicalense. ↩︎
Orejano significa sin señal de sangre, que viene siendo la marca en una o las dos orejas de la res, registrada oficialmente por el dueño del animal y que sirve para comprobar su propiedad. ↩︎
Cantú, op.cit., p. 40. ↩︎
Samaniego, op.cit., p. 53. ↩︎
Cantú, op.cit.., p. 40. ↩︎
Aguirre Bernal, op.cit., p. 155. ↩︎
Anguiano Téllez, María Eugenia. Agricultura y migración en el Valle de Mexicali. El Colegio de la Frontera Norte, Tijuana, 1995. ↩︎
El fértil Valle de Guadalupe está situado a unos 25 Km. al noroeste de Ensenada, y a él llegaron entre 1904 y 1906 unas 350 personas pertenecientes a 105 familias rusas provenientes de Kars, en el Cáucaso, huyendo de la persecución religiosa de que eran objeto. Con el acuerdo del presidente Porfirio Díaz, adquirieron inicialmente de la compañía “Morris Flower”, concesionaria de los terrenos solicitados, 5 600 Has. de tierra, y se dedicaron con éxito a la agricultura. ↩︎
La investigadora Ma. Isabel Verdugo F. ha rescatado los nombres de los trabajadores en la hacienda de remonta de “El Centinela”, que primero tuvo como personal de base al Sargento Segundo José López y al Teniente Porfirio Lucero, y después por el Capitán Segundo Federico Alcázar; en 1919 se hizo cargo de la hacienda el civil Indalecio Solís. ↩︎
Anguiano Téllez, op.cit., p. 118. ↩︎
En 1915 se estableció en Mexicali la “Globe Mills Co.” por intermedio de la Compañía Algodonera de Baja California S.A., ↩︎