Antonio Ponce Aguilar

Misioneros Jesuitas en Baja California
Capítulo II: 
Copart, Juan Bautista

Juan Bautista Copart, de origen belga, nació en 1643 en Tourcoing, Francia, y entró a la Compañía de Jesús en 1662. En 1678 fue enviado a la Nueva España, en donde años después fue destinado como compañero del padre Eusebio Francisco Kino en la expedición que este misionero hizo a California.

Kino había arribado a la Nueva España al iniciarse el año de 1681, y dos años después acompañó al almirante Isidro Atondo y Antillón en su expedición de 1683 para colonizar California. La expedición estuvo integrada por unos cien hombres, entre los que iban inicialmente dos misioneros jesuitas, Kino y el padre Pedro Matías Goñi; tiempo después se les reuniría el padre Juan Bautista Copart. La expedición fondeó en la bahía de La Paz, al sur de la península, y aquí establecieron un real que llamaron de Nuestra Señora de Guadalupe, en el cual sólo pudieron permanecer tres meses. De este lugar tuvieron salir debido a la falta de provisiones y el temor de un ataque indígena; tiempo después regresaron y desembarcaron en una ensenada que bautizaron como San Bruno, 24 kilómetros al norte muy cerca de lo que más tarde sería el presidio de Loreto1, y fue en este lugar en donde el padre Copart se unió a los expedicionarios.

En San Bruno permanecieron poco tiempo, y establecieron su centro o base de operaciones un poco al noroeste en un sitio que bautizaron como San Isidro (mapa 7). Los misioneros se dedicaron entre otras cosas, a estudiar el idioma de los nativos, especialmente Goñi y Copart. Éste escribió un catecismo en lengua cochimí*,* que fue instrumento fundamental para que Salvatierra y otros misioneros se comunicaran con los nativos en sus primeros contactos. En este lugar duraron un año y medio, habiendo tenido que abandonar la misión que se iniciaba por falta de víveres y la incapacidad de los colonos para hacer productiva la tierra.

Para comprender las dificultades que se tuvieron en la comunicación durante estos primeros encuentros de españoles e indígenas, se narra enseguida el recurso de que se valieron Copart, Goñi y Kino para explicar el significado de la palabra resurrección en las dos lenguas que allí se hablaban, en las que no había un término con esa significación.

Cogieron algunas moscas y las hundieron en agua fría, luego las metieron en ceniza hasta que parecieron estar muertas, y después las pusieron al sol cuyo calor les permitió volver a moverse. Los misioneros estuvieron muy atentos para registrar las primeras palabras que los indios profirieran pensando que significarían “resucitar” o “resurrección”. Las palabras que dijeron los nativos fueron: Ibimu-huet-ete, lo cual quiere decir “hace poco que murió”, o “hace poco que estaba muerta”, lo cual no significa “resurrección”. Tendría que pasar algún tiempo para que Copart y sus compañeros se dieran cuenta de que se habían equivocado, pero ese tropiezo no impidió que el misionero belga escribiera su “Doctrina Christiana en Lingua Cochimí”, la cual fue esencial para quienes comenzaron la enseñanza religiosa de aquel pueblo.

Para tener idea de la paciencia y dedicación que debió tener el padre Copart para escribir su obra, se transcribe a continuación el Padre Nuestro en una de las cuatro variantes del lenguaje cochimí, correspondiente a la zona de San Francisco Javier y San José de Comondú, que era la misma usada por los indios de la región de San Bruno y demás rancherías al oeste. Antes hay que señalar que de acuerdo con Clavijero, la lengua cochimí es muy difícil, está llena de aspiraciones y tiene algunos modos de pronunciar que no pueden explicarse2.

Se dan enseguida los significados en español de algunos de los términos empleados

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Planta del Real Palacio y plaza a principal de la M. Noble y Leal Ciudad de México, en día de ejecución criminal (A.G.N.)

El estudio que hizo Copart sobre la lengua cochimí fue de gran ayuda para el padre Juan María de Salvatierra, quien años después, cuando recibió autorización para llevar a cabo la conquista espiritual de California, visitó al padre Juan Bautista de quien no sólo recabó el manuscrito mencionado, sino valiosas informaciones sobre los naturales que pronto conocería.

En uno de los últimos viajes que se hicieron de California a la Nueva España durante la expedición de Atondo y Kino, el padre Copart se llevó a tres muchachos indios para mostrarles lo que para ellos era un mundo diferente, en un viaje que tocó Guadalajara y terminó en la ciudad de México, y aunque es justo mencionar que también Kino y Goñi llevaron a jóvenes indígenas a la costa sonorense para que conocieran aquellas tierras, sólo Copart condujo al pequeño grupo de indios hasta la capital de la Colonia.

Copart duró poco tiempo en California y se fue a la región Tarahumara, habiendo radicado en la misión de Sisoguichi, en substitución del padre Antonio de Oreña, quien pasó a las misiones de Sinaloa. En 1687 estuvo por poco tiempo en Yécora, y el 2 de junio de 1711 murió en Tepotzotlán4.


  1. La boca del arroyo San Bruno se encuentra a los 26º 12´N. ↩︎

  2. Clavijero, op.cit., p. 50. ↩︎

  3. Barco, op.cit., p. 221. ↩︎

  4. Tepotzotlán era el nombre de uno de los colegios jesuitas más importantes en la Nueva España, ubicado en lo que hoy es el estado de México y cuyos edificios albergan actualmente el Museo Nacional del Virreinato. ↩︎